
La nueva temporada ya está aquí y con ella llega la oportunidad perfecta para revitalizar nuestro huerto escolar. Después de un verano de crecimiento salvaje, nuestro huerto necesita un poco de cariño y atención para prepararse para una nueva temporada de siembra.
Antes de empezar, realizamos una evaluación completa del terreno. Observamos el huerto para identificar las áreas que necesitan más trabajo y planificación. Los alumnos de Cultura Científica hicieron una lista de las tareas necesarias, como limpiar las malas hierbas, retirar las plantas muertas y nivelar el suelo en algunas partes.
Armados con herramientas, nos pusimos manos a la obra. La primera tarea fue limpiar las malas hierbas y los restos de plantas del año anterior. Los alumnos trabajaron en equipos para arrancar las malas hierbas, asegurándose de sacar las raíces para evitar que vuelvan a crecer. También retiramos las plantas muertas y cualquier basura que se había acumulado durante el invierno.
Una vez limpio el terreno, procedimos a mejorar la calidad del suelo. Añadimos compost y abono orgánico para enriquecer la tierra con nutrientes esenciales. Los alumnos aprendieron sobre la importancia de un suelo saludable para el crecimiento de las plantas y se encargaron de mezclar el compost con la tierra utilizando palas y rastrillos.
Con el terreno limpio y el suelo mejorado, llegó el momento de planificar y delimitar las áreas de siembra. Los alumnos de Cultura Científica proponen añadir pequeños espacios de plantación para el presente curso.
La preparación del huerto fue una experiencia educativa y divertida para todos. Los alumnos no solo aprendieron sobre jardinería, sino también sobre el trabajo en equipo y la importancia del cuidado del medio ambiente. ¡Estamos deseando ver crecer nuestro huerto en las próximas semanas!