Durante una de las sesiones de trabajo en el huerto escolar, al remover la tierra, los alumnos encontraron un curioso habitante del suelo: un ciempiés. Este descubrimiento nos dio pie para detenernos a observar con atención y aprender más sobre este interesante invertebrado.

Los ciempiés, aunque a veces generan rechazo por su aspecto, cumplen una función muy importante en los ecosistemas del suelo. El ejemplar encontrado pertenece al grupo de los Geophilomorpha, un orden de ciempiés de cuerpo alargado, segmentado y con numerosas patas (un par por segmento). Su coloración amarillenta y su forma aplanada lo hacen perfectamente adaptado a la vida subterránea.

A diferencia de otros animales que podemos encontrar en el huerto, como los milpiés o las lombrices, los ciempiés son depredadores. Se alimentan de pequeños insectos, larvas y otros invertebrados que habitan en el suelo, contribuyendo de forma natural al control de plagas. Esto los convierte en aliados del huerto ecológico, ya que ayudan a mantener el equilibrio sin necesidad de utilizar productos químicos.

Durante la observación, aprovechamos para reforzar contenidos sobre la biodiversidad del suelo, el papel de los invertebrados en la cadena trófica y la importancia de cuidar también a esos pequeños animales que viven bajo nuestros pies y que, en silencio, colaboran en la salud del huerto.