Con la llegada de la primavera, el huerto escolar vuelve a requerir nuevas tareas de preparación y mantenimiento. Después de los meses de invierno, el alumnado ha retomado el trabajo en los bancales para recuperar el terreno y dejarlo preparado para las nuevas plantaciones.

Durante esta jornada, los alumnos han retirado hierbas, restos secos y vegetación acumulada, además de remover la tierra para mejorar su aireación. Estas labores son necesarias antes de iniciar cualquier nueva fase de cultivo, ya que permiten mejorar el estado del suelo y facilitar el crecimiento de las plantas.

El trabajo ha permitido comprobar que el huerto cambia a lo largo del año y que cada estación requiere unos cuidados diferentes. En primavera, el aumento de la luz y de la temperatura favorece el crecimiento vegetal, pero también exige una atención constante para mantener el espacio ordenado y en buenas condiciones.

Además, la actividad ha reforzado el trabajo en equipo y la responsabilidad compartida. Cada grupo ha colaborado en una zona concreta del huerto, utilizando herramientas de jardinería de forma guiada y respetando las normas básicas de seguridad.

Con esta puesta a punto, el huerto escolar se prepara para una nueva fase de actividad. En las próximas semanas se incorporarán nuevos plantones y se continuará trabajando para que este espacio siga siendo un recurso vivo de aprendizaje dentro del colegio.